jueves, 18 de agosto de 2016

Pequeñas cosas ocurridas en la Villa de Salamanca al comenzar el siglo XIX

  Hace algunos años, muchos años, cuando no había la digitalización ni las redes sociales ni todas las ventajas que ofrece el avance de la cibernética, era muy difícil encontrar datos de hechos ocurridos siglos atrás. Razón por la cual la historia salmantina se limitó las anécdotas familiares que algunas personas guardaron y compartieron. Fueron pocos los estudiosos del siglo XIX alcanzaron a oír de primera mano algunos acontecimientos ocurridos en la villa durante la guerra de Independencia, algunos otros oyeron esos acontecimientos con el consabido revestimiento que el tiempo les va dando y que, en consecuencia, les son añadidos fantasías, exageraciones, tergiversaciones y de los hechos históricos concretos, documentados, nada o muy poco se sabía.

  Ya en este siglo XXI que nos ha tocado vivir, con todos sus problemas de sobrepoblación, de contaminación, de pérdida de valores, de nula civilidad, de inseguridad, y todo lo que quieras agregarle pero con algo muy bueno: la accesibilidad a bibliotecas digitalizadas. Y eso nos permite escudriñar en acontecimientos que por simples que sean nos dicen lo sucedido en Salamanca, los personajes, los acontecimientos importantes... y eso, al ir hilvanando uno y otro nos dará una, digamos, Historia de la Vida Cotidiana de Salamanca. Es más, ahora que lo escribo, creo será bueno agregar una etiqueta más a este blog que se llame: Vida Cotidiana y ahí iremos acumulando estos pasajes. Luego de un tiempo (tal vez una década) tendremos una idea más completa de lo que fue Salamanca en la época virreinal... o republicana, o en el Segundo Imperio.

  La Gazeta de México era un periódico que salía con frecuencia, ahí se concentraban noticias relativas a la vida política de España, sus guerras y los envíos que se hacían a México, es decir, de la Vieja España, a la Nueva España. Los puestos en el ejército o en la administración pública que eran aprobados por Su Majestad el Rey; avisos de testamentarias, eso que hoy entendemos como Edictos y muchas cosas más. En este caso estamos viendo que en la Gazeta del 31 de diciembre de 1800 se aprobaba el título de Regidor Llano en la villa de Salamanca al español Plácido Soldevilla.

  La presencia de las autoridades eclesiásticas estaban a la par de las políticas, en ocasiones un poco más arriba ya que la Iglesia era la que acumulaba el dinero, la Iglesia fue, en buena medida, el Banco de México, era quién prestaba dinero, financiaba la incipiente industria y... cobraba el diezmo. Gracias a esos padrones que levantaban frecuentemente para que nadie se les escapara del pago del diezmo correspondiente es que sabemos nombre de los habitantes de cada población y el número de moradores de cada rancho, hacienda, pueblo, villa y ciudad.

  Es por la Gaceta del 24 de febrero de 1801 que sabemos que el Promotor Fiscal de la Curia Eclesiástica era el cura de Salamanca, el Doctor D. Bartolomé Puente. El Derecho Canónico es bastante complicado, si quieres tener una idea de las funciones del Promotor Fiscal, entra aquí.

  Así como hoy acudimos al Diario Oficial para estar al tanto de decretos, implementaciones, reglamentaciones de alguna nueva ley y de los Edictos, igual ocurría, con esto último pero se le denominaba como Avisos y es el siguiente que encontramos el 20 de enero de 1801:



martes, 16 de agosto de 2016

La Segunda y Tercera Sección de la Primera Constitución del Estado de Guanajuato, 1826

   Me llama la atención los conceptos que en la Sección Segunda y Tercera aparecen en la Primera Constitución Política del Estado de Guanajuato emitida el 14 de abril de 1826. Habían pasado apenas cuatro años y medio de haberse consumado la Independencia y México se encontraba en formación. La idea de fidelidad y nacionalismo están más que presentes, te invito a leerla con atención, irás identificando cosas como "adicto", lo del "joven menesteroso" y lo de la obligación de ser católico, entre otras cosas.

SECCION SEGUNDA.
De los guanajuatenses, y ciudadanos guanajuatenses.

8°. Son guanajuatenses únicamente los nacidos en el territorio del Estado.

9°. Se reputan guanajuatenses: 
Primero. Los que actualmente estén radicados en el Estado, sea cual fuere su origen.

Segundo. Los originarios de cualquier estado ó territorio de la federación mexicana, luego que se avecinden en esta parte de ella.

Tercero. Los extranjeros católicos que, ó adoptaren con las formalidades debidas y tengan á su cuidado algún joven menesteroso del Estado, permaneciendo en el mismo; ó casaren con mexicana, ó ganaren la vecindad por cinco años según la ley, ejerciendo algún arte ó industria conocidamente provechosa, ó por haber obtenido del congreso carta de naturaleza, bajo las reglas que diere el poder legislativo de la federación.

Cuarto. Los originarios de las repúblicas de América que en 1810 se hallaban sujetos á la dominación española, y ahora logran verse independientes de ella, serán naturalizados por la vecindad de dos años.

10°. Son ciudadanos guanajuatenses:
Primero. Los nacidos en el Estado y residentes en el mismo, cualquiera que sea el tiempo de su vecindad.

Segundo. Los ciudadanos de los demás estados de la federación mexicana, tan luego como se avecinden en este. 

Tercero. Los hijos legítimos de padres mexicanos nacidos en país extranjero, siempre que conservando los padres los derechos de ciudadanía en la república, se avecinden los hijos en el Estado. 

Cuarto. Los españoles que en 27 de Setiembre de 1821 estaban avecindados en el Estado, y permanecen en él, adictos á la independencia nacional.

Quinto. Los extranjeros que en lo futuro obtengan del Congreso carta de ciudadanía.

11°. Todos los que jurada ya la independencia en la capital de la república hayan sido infieles á la nación, ya emigrando á país extranjero, ú ocupado por el gobierno español, ni son guanajuatenses ni ciudadanos guanajuatenses.

12°. Solo se concederán cartas de naturaleza, á los extranjeros que con capital propio se establezcan en el Estado, ejerciendo alguna profesión útil, ó á los que introduzcan cualquiera industria ó invención apreciable, ó á los que á juicio del Congreso hayan hecho servicios recomendables en favor de la nación ó del Estado.

13°. Solo se concederán cartas de ciudadanía á los extranjeros que sobre estar reputados guanajuatenses, contrajeren matrimonio con mexicana: á los que hayan adoptado algún joven menesteroso de la república: á los que por declaración del congreso hayan hecho servicios muy importantes á ella ó al Estado, y á los que después de su naturalización tengan dos años de vecindad en el mismo. Un solo año bastará para que previo aquel requisito, se conceda carta de ciudadanía á los americanos extranjeros comprendidos en el párrafo 4° del artículo 9°.

SECCION TERCERA.
De las obligaciones y derechos de los guanajuatenses.

14°. Todo guanajuatense está obligado:
Primero. A ser fiel á la nación mexicana y al Estado, á obedecer la Acta Constitutiva y Constitución General de la República, no menos que la particular del Estado, y á cumplir las leyes y respetar las autoridades legítimamente constituidas.

Segundo. A contribuir indistintamente para los gastos del Estado, con proporción á sus haberes.

Tercero. A defender con las armas toda agresión interior ó exterior, sin que nadie pueda excusarse del servicio militar ó político, cuando para él fuere llamado por la ley.

15°. Sus derechos son:
Primero. El de igualdad ante la ley, ya proteja, ya premie ó ya castigue.

Segundo. El de libertad para concurrir por sí á las elecciones populares: para no ser molestado por sus opiniones políticas ni por sus escritos, siempre que no se perturbe el orden público, ni se abuse de la franquicia de la prensa que prefija la ley, y para hacer cuanto no esté en contradicción con ella.

Tercero. El de propiedad para disponer de sus bienes, no ser privado de ellos ni perturbado en sus posesiones, uso ó aprovechamiento de los mismos, á menos que un conocido interés público lo requiera; en cuyo evento precederá siempre la debida indemnización á juicio de peritos, nombrados por el gobierno y por los interesados.

Cuarto. El de seguridad para no ser acusados, presos ni detenidos, sino en la forma y casos que la ley determine.

Quinto. El de ser preferidos para los empleos del Estado, aun en igualdad de circunstancias, respecto de los ciudadanos de las demás partes integrantes de la federación.

Sexto. El de que se Ies administre pronta, cumplida, é imparcialmente justicia, y el de que se les remuevan todas las opresiones ilegales de cualquiera especie que sean.

lunes, 8 de agosto de 2016

De Naipes, Estancos y Monopolios en la villa de Salamanca en 1731

  En la época virreinal había algo igual a lo que ocurre en nuestros tiempos con el Gobierno Federal: el monopolio. Para ti y para mi, no es nada nuevo saber que la energía eléctrica solamente la podemos tener de la Comisión Federal de Electricidad y que la gasolina que se vende en México es solamente la que provee Pemex. Pues hace tres siglos el monopolio existía pero eran otros los productos que la Corona española monopolizaba: el pulque, el tabaco, la nieve, el azogue (mercurio para las minas) y los naipes. Había algún otro estanco, como se le denominaba al monopolio, los que anoto son los que recuerdo.

 En la villa de Salamanca había el estanco del pulque, el cual controlaba todas las bebidas alcohólicas en general, había también el de tabacos y, como vemos en la carátula de un documento del Archivo General de la Nación, había también un estanco de Naipes, sí, de barajas, de cartas para jugar. Esto no quiere decir que existiera una especie de Casino, no, simplemente que las barajas estaban solamente autorizadas aquellas que eran emitidas por las imprentas autorizadas para tal fin. Claro es que tanto alcoholes, como tabacos y napies se podían comprar (igual que en nuestros días) en el mercado negro.

 Nada es nuevo bajo el sol, definitivamente. Y fue don José Solórzano el autorizado para vender los napies que legalmente se vendían en la Nueva España, pero él solamente los podía vender en Salamanca.


sábado, 6 de agosto de 2016

La reducción de límites en Salamanca: lo ocurrido con el Jaral en 1871

  Hace poco vimos un mapa del estado de Guanajuato en el que los límites marcados los municipios eran muy diferentes a los que en la actualidad tienen. El mapa había sido levantado en la década de los años veinte del pasado siglo, cuando aún no había la precisión de la que en la actualidad gozamos, de hecho lo que vemos en la imagen es una fotografía aérea, lo más avanzado que hubo en la década de los cuarenta, tiempo del que presumo data esto que vemos, que es la parte sur de Salamanca, es decir, el valle (sin mayúscula) de Santiago (hay que recordar que una cosa es valle de Santiago y otra Valle de Santiago), en la parte baja a la izquierda se alcanza a ver el cráter del volcán La Alberca, junto a la población. 

  Esa imprecisión de límites en la villa de Salamanca comienza justo desde que el virrey firmó la Merced para que se fundara una villa de españoles, ahí se anotó que los términos de la población serían “dentro de cuatro leguas”, esto nos dice que lo que podemos entender por Salamanca fue, originalmente 18 kilómetros a la redonda. Y sus términos (límites) quedaron indefinidos hasta que, en la reunión de cabildo del 6 de mayo de 1606, al ver los problemas en que se presentaban en cuanto a saber dónde era o no era Salamanca, se determinó dividir la región en 15 padrones, según lo refiere Pedro González en su Geografía, p.324. De ese modo se crea el Partido de Salamanca, pero la indefinición de sus límites continuará por varios siglos.

  Los límites se marcaban regularmente por ríos o arroyos, en el caso de esta parte del Bajío los arroyos que bajaban de la Sierra de codornices eran muchos, de ese modo, queda formada delimitado el límite poniente con el río de Temascatío, hacia el oriente serán más que las bajadas de aguas, las haciendas la que marquen los linderos, igual ocurrirá hacia el sur y al norte será la caprichos sierra la que marque en donde termina Salamanca y donde comience Guanajuato.

  Desde mediados del siglo XIX el propietario de la hacienda de Buenavista pedía no pagar contribuciones al municipio de Salamanca, con el tiempo le es concedido y de ese modo el río Temascatío dejó de ser el límite entre ambos municipios, pasando la hacienda en su totalidad al territorio de Irapuato, no será el único caso, pues, en el noreste la Mesa de Acosta pasará al municipio de Santa Cruz. Con el tiempo es creado un nuevo municipio en el Estado de Guanajuato, la de Villagrán, de ese modo Salamanca pierde el territorio del rancho de Mexicanos y la Hacienda del Molino de Sarabia, pasando todo a formar parte de la nueva municipalidad. Igual pasa al sur, cuando se le amplía el terriroio al municipio del Jaral. Esto último lo veremos en detalle de acuerdo a un documento que se guarda en el Archivo Histórico de Salamanca.

  Estos eran los antiguos límites del Municipio de Salamanca.

Con fecha 4 del corriente dice al Gobierno la Secretaría del H. Gobierno: 

  El H. Congreso en sesión de hoy, se ha servido probar el acuerdo con que termina el dictamen y proyecto que dicen:

 Señor: varios vecinos de la Hacienda de La Tinaja y propietarios avecindados en el pueblo del Jaral, municipalidad perteneciente al Valle de Santiago, solicitaron de la legislatura pasada la anexión de esta Hacienda al Jaral la que pertenece al partido de Salvatierra; sobre cuya solicitud, con los informes respectivos de las autoridades del Valle, Salvatierra y del mismo Jaral, se ha formado este expediente en el cual hay también una solicitud en contrario. 

  Con este motivo la Comisión se ha fijado en el negocio asegurando por la solicitud, el cual resuelve consultando un proyecto que ensancha los límites de la municipalidad del Jaral; estimando que esto es de alguna influencia en la administración pública, no menos que las ventajas particulares de los interesados ligados naturalmente con la circunstancia de una división territorial que sea proporcionados por la municipalidad del Jaral; estimando que esto es de alguna influencia en la administración pública no menos que las ventajas particulares de los interesados, ligados naturalmente con las circunstancias de una división territorial que sea proporcionada.

  La municipalidad de Jaral, verdadera colonia de propietarios, cuya población llega al número de cuatro mil habitantes apenas tiene una legua cuadrada de estancias y las tierras de una hacienda llamada El Cerrito de Camargo.  A juicio de la Comisión es necesario que estos centros de nueva creación se encuentren bajo las condiciones más convenientes para asegurar sus adelantos y que sean fomentados de una manera especial, sino han de quedar estacionarios, viniendo en tal caso a ser una carga para el gobierno a quien por otra parte no podrán prestar, a causa de su falta de elementos, servicios de gran importancia.

  La repartición de la riqueza territorial que, por decirlo así, hacen una ley asignando los límites territoriales debe de ser proporcional, distribuyendo equitativamente entre todas las poblaciones del Estado los variados recursos que pueden servir para el mejor fomento de todas ellas; pues el bien particular de cada localidad resultará justamente el bien general de todo el Estado.

  Sobre ser de justicia que una división territorial sea en lo posible proporcionada en lo más conveniente al Estado; finco la acción gubernativa que se debilita en razón de las distancias que ha de recorrer es de pronta expedición cuando se circunscribe a una extensión más reducida y bajo este concepto la comisión hace notar que todas las haciendas expresadas en la amplitud de límites proyectados están más cercanas del Jaral que de las poblaciones en cuya jurisdicción están hoy situadas.

  La posición estudiada que ocupe un delegado de la Administración no solo favorecerá lo eficaz de la vigilancia administrativa multiplicada por los distintos puntos sujetos a su mando sino que también hará que la responsabilidad de los funcionarios públicos empleados sea severa y sea más  exigible a medida de que faciliten el ejercicio de sus atribuciones la circunstancia de una distancia más aproximada.

  A estas ventajas del orden público hay que agregar aquellas más que resultan meramente individuales, que tocan a los mismos interesados quienes creen y con razón contar con mayores garantías siendo más cerca a sus autoridades locales. Está así más asegurada la protección de ellos; es expedita la administración de justicia; son llanos todos aquellos negocios que han de arreglarse en las oficinas públicas; se facilita en fin, el cumplimiento de todos aquellos actos que tocan a la vida civil de los ciudadanos cuando el propio domicilio viene a ser no solo el asiento de los negocios privados sino también el centro de las poblaciones y oficinas públicas.

  Si la comisión no ha podido disponer de todos los datos que serían de desearse, se ha contado con los bastantes para dictaminar en el sentido que lo hace sobre el ensanche de límites de la municipalidad del Jaral hay circunscrita al espacio que ocupan sus fincas urbanas y solares que la rodean, y cuya jurisdicción no pasa de la Hacienda mencionada Del Cerrito.

   Los nuevos límites según cálculos hechos en un plano formado para este objeto darán al Jaral una extensión de seis y media leguas de largo por cuatro de ancho, formadas de haciendas segregadas de varias partes y que bien examinadas nada pierden, ascendiendo entonces la población en todo el municipio a ocho mil habitantes.

  La Comisión cree que lo expuesto basta para el Proyecto de Ley que hay sujeto al más ilustrado juicio de la Cámara; y agrega a este proyecto un acuerdo económico el cual puede que antes que el Artículo del Proyecto sea puesto a discusión, a fin de que, caso que la Cámara lo apruebe sea comunicado al Gobierno este dictamen y sea parte resolutiva, para que lo transcriba a las autoridades de las poblaciones a que pertenecen las haciendas mencionadas en el proyecto y de esta manera antes de su discusión puedan contarse con los informes de todas las autoridades locales interesadas en este negocio cuya resolución queda aplazada hasta después de recibir los informes.

Proyecto de Ley:
  Artículo Único: Se ensanchan los límites de la municipalidad del Jaral quedando comprendidos dentro de ellos los terrenos fraccionados de la antigua Hacienda La Zanja extendiéndose los nuevos límites por los linderos actuales de las haciendas La Charca, Sotelo y La Bolsa; para los linderos que tengan la Estancia de Zempoala, el rancho La Loma y el rancho de Las Islas, pertenecientes a la Hacienda de San Nicolás de los Agustinos; siguiendo la línea divisoria al otro lado del río Lerma por los lindero de la ranchería del Sabino y por los de las Haciendas San Isidro, Culiacán y Cerro Gordo y por los de la Hacienda de Cerrito de Camargo.

Acuerdo Económico: 
  El proyecto anterior con su parte expositiva será comunicado al gobierno para que lo transcriba a las autoridades del Valle de Santiago, Salamanca, Cortazar, Salvatierra, Yuriria y el Jaral, a fin de que informen antes del día 20 del mes de mayo lo que creyeren conveniente sobre el mismo proyecto cuya discusión quedará entre tanto suspensa. 

Sala de Comisiones del H. Congreso, Guanajuato, 5 de octubre de 1871.

Ojeda: Por acuerdo de la Cámara tenemos la honra de comunicarle a usted a los fines consiguientes. Y lo inserto a Ud. De orden superior para su inteligencia y cumplimiento.

Independencia y Libertad. Guanajuato Mayo 6 de 1872. (1)

  Creo que hay un error al principio del documento que menciona la Hacienda de La Tinaja, creo se refiere más bien a la Hacienda de La Charca, que era de Salamanca y estaba muy a sur, siendo más cercana al pueblo de Jaral que a la villa de Salamanca. Habrá que notar que, cuando se refiere a un punto llamado Cerro Gordo, este no se refiere a la Hacienda que conocemos próxima a la caseta de cobro de la Autopista, sino al lado poniente del cerro de La Gavia, lado norte del cerro del Culiacán.

 Respecto a esta ampliación dice Pedro González: "Dignos de elogios han sido los habitantes al solicitar la ampliación de la jurisdicción del Jaral y su erección en partido político, fundándose en que el pueblo abunda en recursos y la necesidad detener garantías más efectivas para su progreso. En 1871 y 1874 ocurrieron al Congreso haciendo esa petición y ahora de nuevo lo han hecho, acompañando al plano trazado a sus expensas para persuadir al Congreso de la necesidad que hay de esa ampliación y erección; pues, siendo el territorio que poseen el más fértil y rico del Estado, los frutos que produce, el estado próspero de su comercio y la propiedad vinculada en municipios extraños, pero inmediatos a sus domicilios y distantes de las caberas a que pertenecen, los hace y los hará trabajar en el sentido de sus aspiraciones" (2).


Fuentes:

1.- AHMS. Gobierno, Tierras 1831-1942, Caja 509.

2.- González, Pedro. Geografía Local del Estado de Guanajuato. Editorial La Rana. Guanajuato, 2004. p. 341

lunes, 1 de agosto de 2016

La necesidad de construir una presa para Salamanca en 1864

   La idea no era nada nueva, ya se había planteado desde antes de la fundación de la villa, cuando el virrey, Conde de Monterrey, incluye en la merced de fundación la nota de que una presa es requerida para poder irrigar la parte norte; luego se sabrá que la presa costaría la inmensa fortuna (pensando en pesos de oro) de 16,000 de ellos. La presa se trató de construir, pero el proyectó se abandonó. En cambio, al sur, en el brazo de Moreno, del lado oriente y en las inmediaciones de Parangueo, por el poniente, se construirían, más que presas, canales de distribución de las abundantes aguas del río Lerma.

   En el norte de Salamanca no se crearía sistema alguno, hasta que, el caudal de un marqués, el de San Clemente, se permite gastar en la construcción de una presa: la de Mendoza, pero esa fue para su propio uso y no el de la comunidad, esto ocurre en el primer cuarto del siglo XVIII. Luego de la intervención francesa y antes del inicio del Segundo Imperio, el encabezado por Maximiliano, la Autoridad Central pide un reporte a la Junta local sobre la situación de aguas, siembras y tierras en la municipalidad de Salamanca. El documento revela una buena cantidad de datos que son dignos de análisis. Habla de la “desidia” de los salmantinos, habla de lo poco que se aprovechaban las bondades de la tierra. Nos dice de lo que se producía y de lo que se podría producir. Los que están interesados en el tema agrícola en la historia de Salamanca disfrutarán mucho la siguiente lectura:

 Salamanca, 27 de abril de 1864.-

  En contestación a la nota oficial que V.S. se sirve dirigirme con fecha 23 del corriente, nombrándome presidente de la Junta comisionada a informar a su Subprefectura, cuales son los terrenos o propósito para los plantíos de algodón, lino, viñedo y moreras para la cría del gusano de seda: así como que de mejorar es susceptible, digo a su V.S. que asociado a los otros miembros he discutido aquellos puntos, y la resolución unánime queda sujeta a los artículos siguientes:

  Primero: por consecuencia de la situación astronómica y grado de latitud en que nos encontramos disfrutando de la zona templada y una pequeña parte de la tórrida, nuestra temperatura es benigna n general, y solo se conocen heladas en Enero y Diciembre cuando el sol está distante de la línea equinoccial.

  Segundo: los terrenos son generalmente resecos y muy planos, abrigados entre norte y sur por dos cordilleras de montañas que corren de oriente a occidente y entre los que corre también el río Grande de Lerma. Las tierras que forman este valle de una longitud de 9 leguas y de 4 de ancho son de migajón negro en lo general y de una fertilidad admirable.

  Tercero: los frutos que actualmente producen estos terrenos (muy mal cultivados) son el maíz en abundancia, trigo, cebada, frijol, chile, garbanzo, habas y lentejas así como algunas legumbres que se cultivan muy poco por la desidia de los habitantes: lo mismo sucede con los árboles frutales, solo se cultiva la lima dulce que se da en mucha abundancia.

  Cuarto: los terrenos que se ha hecho referencia pueden producir el algodón, lino, viñedo (hasta de uva moscatel) gusanos de seda en morera, higos, duraznos, membrillos, anón, chirimoya, aceite de oliva, pera, manzana, capulín, fresa y otras muchas plantas pertenecientes al reino vegetal.

  Quinto: para el mejoramiento de los plantíos y legumbres, su consideración y productos abundantes se hace indispensable el regadío y este no lo hay: y por consiguiente es de necesidad una fuerte empresa para explotar los elementos que tenemos a la vista, solo será una grande presa para extraer del río grande a sus correspondientes depósitos, la suficiente cantidad de agua o bien sea la grande presa planteada entre los cerros de la hacienda de Doña Rosa, Ancón y Marigómez, recogiendo la llovediza en aquella rinconada, desde cuyo punto por los grados de nivel que tiene sobre el pilón del valle referido, lo bañaría todo. Los croquis de una y otra presa, presupuesto y pormenores, no rendimos a esa Subprefectura; tanto porque costaría algún dinero y tiempo sus medidas, así como por que no es de la misión de la Junta: y si toca a los ingenieros empleados en el Departamento.

El presidente de la Junta
Coronel de Infantería.
(Rúbrica)

Tomás M. Moreno
Ignacio Machuca
Eduardo Partida (1).

  La presa nunca se construyó, quedó solamente como una buena propuesta por parte de las autoridades locales, los recursos eran limitados y las condiciones del país no permitían semejantes gastos. Por un lado estaba la Presidencia itinerante de Benito Juárez, por el otro la presencia de tropas francesas y, al poco de la emisión de esta carta, se instalaría el Segundo Imperio, el de Maximiliano. A esta petición debemos agregar que, para agosto del mismo año, en viva voz se le hizo al Emperador la solicitud de la construcción de un puente sobre el río Lerma, cosa que, bien lo sabemos, no ocurrió.

  El mapa que ahora vemos fue elaborado en 1920, luego de medio siglo de que se solicitó la construcción de la tal presa. Vemos algo interesante aquí: la cantidad de arroyos que bajaban de la Sierra de Codornices, justo por la zona mencionada de Doña Rosa, Ancón y Marigómez. No visualicemos la dimensión de esas haciendas como ahora son, sino como eran. En el caso de Doña Rosa y Ancón, sus tierras llegaban hasta más allá de las faldas de la sierra, justo por donde era la bajada de los arroyos, de ahí la idea del proyecto. El mapa nos muestra las cajas de agua que se habían construido, la más grande en Santa Rosa, a la derecha vemos la de San Isidro, la que aparece más arriba no la conozco, intuyo que estaba por el rumbo de Barrón.

  Varias veces lo he comentado, lo hago una vez más. Si algo se desarrolló en Salamanca desde su fundación hasta mediados del siglo XX fue el manejo del agua, eso que ahora conocemos como Ingeniería Hidráulica. Testimonios hay muchos, documentos los hay más. Quizá alguno de los salmantinos que están en formación para convertirse en Historiadores le llegara a interesar este tema para desarrollar su tesis. Seguro estoy que haría una buena aportación, no solo a la historiografía local, sino al manejo del agua que en la actualidad es el recurso que comienza ya a escasear y si no tenemos la base histórica, los esfuerzos por almacenaje y distribución no serán del todo los más adecuados. Si algo supieron hacer bien nuestros antepasados, eso fue el manejo del agua.


Fuentes:

1.- AHMS. Gobierno. Agricultura 1864-1938. Caja 8

2.- Mapoteca Orozco y Berra. 21952-CGE-7244-A

martes, 26 de julio de 2016

Los doscientos pesos que dejó Maximiliano en Salamanca

   Sin lugar a duda el que haya personajes carismáticos en la historia su sola presencia los vuelve imanes que atraen la atención sea para el rechazo que para la admiración. Los personajes de la historia son seres humanos que causan exactamente las mismas emociones que cualquiera de nosotros generamos hacia los demás: indiferencia, odio, admiración, etc., etc., etc. Desde mi óptica, Maximiliano es uno de esos grandes imanes. Se ha publicado tanto sobre él, como Emperador y como persona, que bien podríamos dedicarle todo el blog y nunca acabaríamos de entenderlo. Y como lo que queremos entender en este espacio es a Salamanca, encuentro esta vez algo que relaciona al Emperador con la ciudad en que vivimos y es algo que desconocía pues, en aquella visita que hizo en agosto de 1864, entregó 50 pesos para crear la ventilación en la cárcel, recordando que entonces la cárcel estaba sobre la actual calle Tomasa Estéves, luego de Banorte.

   Y lo que desconocía fue que, además, entregó 200 pesos para que fueran repartidos entre la gente necesitada. Sé de sobra que cuando decimos estas sumas, muchos suelen reír... y esa risa me dice que hay que ahondar un poco en lo que era el costo de la vida y el precio que las cosas tenían entonces. Mi punto de partida en esa comparación es (documento en mano) que una casa de tamaño medio en Salamanca para 1864, tenía un valor de 300 pesos. Por tamaño medio debemos entender que eran, al menos 4 recámaras las que contaba, ya que las familias entonces eran numerosas. Las casas tenían patio y traspatio o, en todo caso, con patio y huerta. Nunca debemos comparar la vida actual con lo que era la vida hace 100 o más años... todo evoluciona.

  El sueldo en aquella época rondaba los 20 centavos diarios, esto quiere decir que una persona ganaba 6 pesos mensuales... la quincena se hacía con 3 pesos con los cuales se mantenía una familia de al menos seis integrantes. El tipo de cambio del peso mexicano frente al dolar norteamericano era de 0.97 pesos por uno. Hoy, 27 de julio de 2017, Banamex reporta un promedio de 18.90 pesos por dólar. Con estos datos podemos concluir que 5 pesos en tiempos del emperador Maximiliano era una buena suma, más si era regalada.

   Maximiliano llegó al día siguiente de la Fiesta Patronal de la villa de Salamanca, quizá el señor cura de entonces, Luis Saavedra, se esmeró en el decorado de la parroquia de San Bartolomé a sabiendas que al día siguiente Su Majestad asistiría a misa. Más aun cuando él, el señor cura, era el encargado en la organización de la visita real a Salamanca. Incluso lo hospedó en su casa. Maximiliano fue, efectivamente, a misa en lo que hoy es la Parroquia Antigua, visitó la Casa Municipal, es decir, la sede del Ayuntamiento y la Cárcel, también alguna escuela. Y al pasar por las calles de la villa que entonces estaban algunas empedradas, otras no, era temporada de lluvias y bien me puedo imaginar las condiciones que reinaban. Fue también a ver el río. Comprobó la necesidad que había de tener un puente y, aunque no está consignado en documentos, lo más seguro es que haya hecho una visita al templo de San Agustín. Y al andar por las calles notó la pobreza de la población, así que decidió dejar 200 pesos de su bolsa, para ser repartidos entre los más necesitados. Recordemos que con esa cantidad se podía comprar una casa.

  Encuentro en el Archivo Histórico local un documento que nos dice a quiénes les fueron entregados los 200 pesos que Su Majestad donó, fueron 5 pesos a cada persona y se eligieron a mujeres, no sabemos si viudas o solteras, no sabemos si jóvenes o viejas, pero sí sabemos sus nombres:

Distribución de la cantidad de 200 pesos que S.M. el Emperador dejó para socorro de personas notoriamente pobres, ordenando su reparto a los que suscriben:


Candelaria Mosqueda. Bárbara Enriquez, Ramona Roajas, Alejandra Enriquez, Jesús Escamilla, Ramona Aguilera, Francisca Aguilera, Cenobia García, Maximiliana Guerrero, Dolores Márquez, Eulalia Fuentes, Perfecta Alfaro, Nazaria Cárdenas, Ignacia Herrera, Estefanía Martínez, Felipa Ramírez, Cayetana Rodríguez, Dolores Pimentel, Teresa Castro, Francisca Aguilar, Mariana Ortiz, Jesús Ojeda, Antonia Vallejo, Ambrosia Mosqueda, Cayetana Melendez, Ildefonsa Ortega, Antonia Ramos, Luz Sandoval, Gregoria López, Angela Pérez, Josefa Páramo, Luisa Savala, Luz Belonde, Francisca Arévalo, Eusebia Ramos, Vicenta Ortiz, Jesús Jaramillo, Ana Pimentel, Hilaria Martínez, Antonia Jaso.

Salamanca, 5 de Septiembre 1864.
El Subprefecto (Rúbrica ilegible)
Luis Saavedra

Fuente:

AHMS. Caja 14. Gobierno. Beneficencia Pública 1852-1977.