viernes, 6 de febrero de 2015

De la vid y sus productos en Salamanca, Guanajuato.

   ¿Hubo cultivo de uva en Salamanca? La respuesta es no, cosa que no es privativa ni de Salamanca ni de Guanajuato ni de México; esto debido a que "la metrópoli", es decir, España, no lo permitía pues tanto la uva como la aceituna se prohibieron cultivar en Nueva España para privilegiar a los productores al tener monopolizada, la corona, la venta de aceite y de vino en sus colonias. Sin embargo excepciones las hubo, unas conocidas, otras desconocidas. De las que sí se sabía eran de algunas ordenes religiosas que tenían ese permiso dado que ambos productos, especialmente el vino es esencial para realizar el Oficio Divino en el momento de la Consagración, de ahí que vemos en algunos antiguos conventos vestigios de lo que fueron aquellas plantaciones permitidas. Hubo otro tipo de producción tanto de vino como de aceite, dentro de las propiedades de los religiosos. El caso más próximo que tenemos en Salamanca estaba en Merino, en el municipio de Celaya, en donde  los padres Jesuitas tuvieron una plantación de olivo, ese era un espacio grande y su producción abundante. En cambio, en Salamanca, la producción de aceite de oliva era limitada, solo para satisfacer las necesidades del consumo de los padres Agustinos, el cultivo lo tuvieron en la hacienda que era de su propiedad, nombrada San Nicolás del Molino, y que por el hecho de tener ese pequeño molino de aceite se le conocía como El Molinito.

   En cambio, de uva, no hubo producción en la zona, aunque, también en Celaya, especialmente en el siglo XIX, eso ocurrió en la Hacienda de Roque, cuya fama fue gracias al buen vino -dicen- que allí se producía. Más al norte, los padres Jesuitas habían introducido el cultivo de la vid, en San Luis de la Paz.  Y es sobre este producto que encuentro un documento que me parece sumamente curioso en el Archivo Histórico Municipal, el cual demuestra que hubo un intento, que seguro solo quedó en intentona, de primero, introducir el cultivo de la vid, para que, si se lograba, se iniciara una nueva industria en la región.

   Por la fecha en que esto sucedió, puedo deducir que fue uno de los tantos regalos que México recibió por el Centenario de la Independencia de 1910, en este caso del reino de Hungría el cual envió una buena cantidad de sarmientos para ser repartidos entre distintas poblaciones del país, no tengo idea cuál fue la cantidad total, ni cuantas poblaciones fueron beneficiadas, pero, al no haber visto nunca viñedo alguno, presumo que el cultivo no prosperó. El documento en cuestión dice:

  "Por express remite a Ud. esta Secretaría en 4 bultos, 3900 sarmientos de vid procedentes de Hungría de la variedad que se expresa en la etiqueta de los mismos, para que se sirva Ud. repartirlos prudentemente entre las personas que los hayan solicitado a efecto de que hagan un experimento de cultivo, practicando la plantación de dichos sarmientos de acuerdo con las instrucciones que envío a Ud. adjuntas.
   "Recomiendo a Ud. se sirva dar cuenta a esta Secretaría acerca de la distribución que haga de los sarmientos que se le envían, así como recomendar a las personas entre quienes los distribuya, informen en su oportunidad sobre los resultados que obtengan.

   México. Marzo 7 de 1910.
   Por orden del Sr. Srio, el Oficial Mayor.

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