sábado, 23 de noviembre de 2013

Rancho de la Ordeña, municipio de Salamanca, Guanajuato.

   Muchos piensan que La Ordeña es el límite norte de Salamanca. No es así, pues La Ordeña es apenas el principio de la parte serrana del Municipio de Salamanca. A partir de allí otros tantos kilómetros siguen más al norte, hasta la ex Hacienda de Dos Ríos, y más al norte aun, a Potrerillos ya en los confines con el municipio de Guanajuato. Podemos decir que La Ordeña es apenas el cetro de la parte norte de Salamanca, eso considerando como punto inicial del norte salmantino, el puente que cruza la Autopista.

   Los primeros datos que encuentro en donde se hace mención de un rancho de La Ordeña es en la relación  (1) que el Bachiller don Luis María Fernando de Coz y León, cura de la villa de Salamanca y comisario del Santo Oficio de la Inquisición para ese partido, envía al Obispo de Michoacán en turno el 17 de diciembre de 1754, en el cual menciona de un Rancho de nombre La Ordeña de Santa Rosa, ubicado en la parte oriente del partido, con una población de 40 habitantes.

   Al ubicarlo en el oriente, eso nos indica que, quizá se trate del actual Rancho de La Ordeña, solo que ya sin la mención de Santa Rosa, más aun, en ese rancho tienen su templo dedicado a Nuestra Señora de Guadalupe, lo cual nos deja con una ligera duda de que si lo mencionado en 1754 es, efectivamente, ese rancho que ahora estamos viendo.

   En las relaciones anteriores, no se hace nunca mención a una Ordeña. Tampoco he visto mención alguna en los registros de bautismos desde el primer libro, de 1658, hasta 1700 que son los que he estudiado. Pero hay algo que me indica, que este rancho tuvo una relación muy fuerte con la Hacienda de Ancón. La relación la veo en que Ancón dedicó, el frente de la propiedad, a los corrales para ganado y en La Ordeña vemos el mismo tipo de acabados, perfectamente embonando una piedra en la otra, como sucede en la mencionada hacienda. Además, es evidente que, si su nombre es Ordeña, esto se debe a que allí se realizaba eso, la ordeña de las vacas.

   Los datos más completos con los que contamos son los levantados en 1853, año en el que el recaudador subalterno del partido de Salamanca, hace un recuento de todas las propiedades rurales de la municipalidad, detallando la extensión en caballerías, el tipo de terreno, y las construcciones que dentro de ella había, fueran casas, trojes o norias. También se detallan las propiedades de semovientes. En resumen, esta es la mejor fuente que hemos encontrado hasta el momento. 

   Para ese entonces, las dos haciendas más grandes que había en Salamanca eran la de Cerro Gordo y la de Doña Rosa, Ancón ocupaba el octavo lugar. Ancón era propiedad de Joaquín García, su extensión era de 31 caballerías, lo que representan 1,323.7 hectáreas, de ellas, 8 caballerías eran de tierra denominada "cerril", esto es, que estaban en lomas y cerros. Ancón, por lo antes dicho de sus bardas de piedra, y su ubicación en las proximidades de La Ordeña se me antoja como la primera opción para pensar que este rancho se desprendió, luego de la República Reinstaurada, de todo el predio denominado Hacienda de San Nicolás de Ancón. Pero...

   Hay que considerar que, no muy lejos de ahí había otra propiedad de dimensiones mayores, la Hacienda de Doña Rosa, y, recordando que hubo un rancho llamado Ordeña de Santa Rosa, quizá se refiera esta hacienda de Doña Rosa, pero, ojo, una cosa es Santa Rosa y otra Doña Rosa o... ¿acaso se modificaría el nombre al paso del tiempo? eso no lo sabemos aun. Lo que sí sabemos es que para ese 1853, pleno auge de la dictadura de Antonio López de Santana cuando ya se había proclamado como Alteza Serenísima, la Hacienda de Doña Rosa era una propiedad enorme.

  Eran 83 caballerías las que la formaban, considerando que cada una equivale a 42.79 hectáreas, Doña Rosa contaba con 3,551.57 hectáreas, de las cuales, 1,968.34 eran del tipo cerril, (2) lo cual nos da una enorme posibilidad de pensar que todos los ranchos del norte de Salamanca, ubicados en torno a los cerros de Minas, Hernández, etc., fueron parte de Doña Rosa, propiedad de Pedro Belauzarán, un acaudalado guanajuatense, minero y aviador, que nunca vivió en la villa, solamente poseía esa hacienda. Esto da más sentido a lo dicho por Rojas Garcidueñas de que cuando Maximiliano salió de Irapuato rumbo a Dolores Hidalgo, la primera escala que hizo, seguramente para comer, fue en esta hacienda.

   El Segundo Imperio, el de Maximiliano, comienza en junio de 1864, para diciembre de ese año, se levanta un censo de fincas rurales en todo el estado de Guanajuato, esto con el fin de determinar un impuesto para solventar una especie de policía rural. Los datos se levantan el 1º de diciembre, Doña Rosa sigue ocupando el segundo lugar en extensión y en valor de sus terrenos. Al detallarse en ese padrón los ranchos de la municipalidad, no aparece el de La Ordeña, esto nos mantiene la idea de que seguía siendo parte de la Hacienda de Doña Rosa. (3)

 ¿Cuándo se desprende el Rancho de La Ordeña de la Hacienda? ese dato no lo tengo, lo que sí puedo afirmar es que ocurre entre el 1º de diciembre de 1864 y 1877, cuando el Ministerio de Fomento publica la Estadística General de la República Mexicana. (2), es allí en donde tenemos el primer dato oficial que menciona a La Ordeña, rancho que contaba con 415 habitantes, la cual lo hacían el sexto lugar de población en el municipio, el cual contaba con un total de 32,200 habitantes, divididos en 1 villa, 2 pueblos, 24 haciendas y 90 ranchos.

 En el censo de 1900 La Ordeña muestra un aumento considerable en su población, eran 723, ocupando el tercer sitio en todo el municipio, luego de Valtierrilla y Loma de Flores. Para entonces la población total del municipio de Salamanca era de 47,153 habitantes. (5)

   En la actualidad, La Ordeña, como todos los ranchos del Bajío, se ha visto afectada por la sequía, aunque la temporada de lluvias del 2013 ha sido abundante, quizá no fue suficiente para volver a los niveles freáticos anteriores pues, luego de una década de lluvias escasas, será difícil recuperar ese nivel. Se encuentran allí la explotación de cerros que producen piedra resistente para la construcción. Es uno de los puntos de acceso para la enigmática Cueva de Torres en donde hay pinturas rupestres. Según el censo de 2010, este rancho contaba con 1225 pobladores.
















Fuentes:

1.- González Sánchez, Isabel. El Obispado de Michoacán en 1765. Comité Editorial del Gobierno de Michoacán. Morelia, 1985. pp. 302-305

2.- Recaudador Subalterno en Salamanca. 31 de octubre de 1853. Archivo Histórico Municipal de Salamanca. Gobierno, Censos y Padrones. Caja 84. L..1

3.- AHMS. Gobierno, Censos y Padrones. Exp 13. Caja 84. L-1

4.- Peñafiel, Antonio. Estadística general de la República Mexicana. Ministerio de Fomento, Méxic, 1887. pp.141-150.

5.- González, Pedro. Geografía local de Guanajuato. Ediciones La Rana. Guanajuato, 2000.

6.- INEGI. Censo general de población y vivienda 2010. Sitio electrónico.



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