lunes, 18 de noviembre de 2013

La recepción de S.M. Maximiliano I en la Villa de Salamanca.

   Los espléndidos arcos que vemos en el grabado fueron levantados en la ciudad de México como marco de la entrada triunfal del Emperador Maximiliano I. Muchos arcos, quizá no tan espectaculares, acaso solo enramadas, fueron colocados a todo lo largo del camino desde el puerto de Veracruz hasta México. Para el diez de agosto apenas en el segundo mes de su reinado, Maximiliano sale de la ciudad de México rumbo a Guanajuato, hay dos objetivos por realizar en ese viaje, quizá tres: el primero, el más noble: conocer parte de su Imperio, especialmente la zona más controlada por el ejército francés; el segundo, el más sensato: salir de la ciudad de México ante las posibilidades de un atentado; el tercero, el más patriótico: llegar al pueblo de Dolores para encabezar los festejos del 16 de Septiembre, se celebraría el 54º aniversario del inicio de la guerra de Independencia.

  La que vemos es una de las pocas fotografías, tal vez la única que existe, que muestra esa entrada triunfal a la ciudad de México; vemos al fondo uno de los arcos que para la ocasión se levantaron. Llegaría pues, el 10 de agosto y su salida de la ciudad. Luego del paso por Tepeji del Río se dice que la comitiva del Emperador fue interceptada por un grupo de mexicanos de la región, lo que querían era mostrale un acto que es tradición en nuestro país: el coleadero. Maximiliano quedó impresionado con la destreza y habilidad de los jinetes mexicanos, quizá fue en ese primer encuentro que tuvo con la charrería que se enamoraría de ella y tomaría el traje del charro mexicano como parte de su vestido habitual. Desconozco cuales fueron los puntos en los que pernoctó antes de llegar a Querétaro, uno de ellos, seguramente fue en Soyaniquilpan, paso obligado del Camino Real de Tierra Adentro.

  De haber pernoctado en el pueblo de San Francisco Soyaniquilpan, quizá fue en este Mesón que lo hizo; se dice que en ese paso, obsequió una fina palangana de porcelana al templo del lugar. En Querétaro fue una semana su estancia, el 23 salió rumbo a Apaseo y Celya; para el día 25 haría su llegada a la villa de Salamanca, en donde, de acuerdo a la Gaceta Oficial de Guanajuato, la Recepción que se le hizo a S. M. fue así:

Prefectura Política de Salamanca.
Salamanca, Agosto 28 de 1864.-

  Tengo la honra de poner en conocimiento de VS para que sirva elevarlo al de la superioridad que el 25 del que rige llegó a esta villa nuestro augusto y magnánimo soberano a la una de la tarde. En ese día un repique a vuelo a la hora del alba acompañado de una salva de cohetes y de un paseo por las calles de la marcha militar anunció al vecindario que se acercaba la hora en que debíamos tener la fortuna de recibir a S.M. Todas las calles se adornaron hasta donde lo permitieron las facultades de los vecinos y estaba preparada una comisión para salir a recibirlo al camino, cuando se recibió una circular en que se preveía que las autoridades recibirían a SM en la casa destinada para alojarlo; en consecuencia solo salieron el señor comandante superior francés y el comandante Rodríguez con la mitad del escuadrón de seguridad que es a su mando. SM hizo su entrada en medio de un repique general; una salva muy prolongada de cohetes, la salva real de artillería y el entusiasmo de todos los habitantes que lo victorearon sin interrupción, contestando SM esos vítores con suma amabilidad, lo que dejó prendado el corazón de todos los vecinos.

   "Esta autoridad, los empleados, jueces y algunos vecinos, esperaron a SM en la casa del Sr. cura D. Luis Saavedra que fue la que se destinó para alojarlo y que este señor adornó con la decencia que le fue posible. Allí SM descendió del carruaje y fue conducido por la comitiva a la sala, en donde SM dirigió algunas preguntas sobre el valor y existencia de maíz, retirándose en seguida, pues venía indispuesto lo que hizo que por ese día no recibiera más sin embargo ordenó que se convidara a la mesa a la autoridad política y cinco personas de los notables del lugar.

  "Por la noche hubo iluminación general, y no queriendo molestar a SM las músicas estuvieron tocando en la plaza hasta las diez. Al día siguiente SM salió después del almuerzo, visitó las escuelas de ambos sexos, las cárceles, la parroquia y el río que atraviesa esta población, en cuyo punto se le hizo observar la necesidad de un puente y ordenó que se invitara a los vecinos para formar una empresa que el Gobierno protegeira hasta donde le permitiera el estado del erario. De vuelta a su alojamiento recibió en audiencia al Sr. general Magaña y a una comisión del Valle de Santiago que vino a felicitarlo, y además a algunas otras personas de la población.

  "En la noche, dos músicas le dieron serenata hasta la hora que SM tuvo a bien retirarlos y al día siguiente una comisión de ocho personas prendidas por esta autoridad salió a dejar a SM hasta la hacienda de Buenavista en donde le esperaba la comisión de Irapuato. Debo concluir encareciendo la bondad de SM que no pudiendo ver con indiferencia la miseria de este lugar y el mal estado del local de la cárcel, ha destinado de su caja particular doscientos pesos para repartirlos entre las familias notoriamente pobres y cincuenta para que se les abran ventilas a los dormitorios de los presos.

Dios guarde a VS muchos años.
El coronel subrefecto, Mariano Pacheco.

-Señor secretario general de la Prefectura superior política de Guanajuato. (1)

  Y fue así como terminó la visita del Emperador Maximiliano a la Villa de Salamanca, nadie sabía que ese malestar que sintió desde su llegada el día anterior, acrecentaría y en Irapuato cae enfermo. Luego de un tiempo, en agradecimiento a las atenciones recibidas obsequiaría a ese pueblo una fuente, otra igual para la ciudad de Guanajuato y, una tercera, idéntica, cuyo paradero se desconoce.

Para leer lo sucedido con la enfermedad de Emperador, entra aquí.

Para leer la reseña de la visita de Maximliano I a la ciudad de Guanajuato, entra aquí.
Fuente:

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